¡Tú y yo, somos llamados/as a visitar, a llevar la Buena Noticia!

Que Dios a través de ti y de mí, siga visitando y llevando la alegría (Jesús) a todos, sobre todo a los que esperan en sus promesas de un mundo de justicia y paz, asiente en relaciones de igualdad y de fraternidad… Un mundo que reconozca la grandeza y la lógica de amar y de actuar de Dios.

Ojalá, mi vida y tu vida sean también un canto bello a Dios que exalta a los humildes, da pan al hambriento y realiza cosas grandes en favor de su pueblo…